Rodrigo y Gabriela complacen a sus fans

Actuaciones especiales

Los guitarristas Rodrigo y Gabriela se entregaron por completo al público mexicano, durante el recital que ofrecieron la víspera en esta ciudad, donde demostraron una vez más por qué han conquistado no sólo al auditorio en este país, con su música, sino también gran parte de Europa.

Ambos músicos no contuvieron su emoción y en repetidas ocasiones lo externaron a los cientos de personas que se deleitaron con el sonido de sus guitarras, las cuales saben ejecutar de manera solemne.

El escenario en esta ocasión albergó también una pantalla en la cual se mostraron imágenes alusivas a su disco, así como de pinturas de artistas como Remedios Varo. Asimismo, delante de ellos se colocaron cuatro postes luminosos que vistos desde lejos formaban “11:11” nombre de su disco.

Para abrir el recital, Rodrigo Sánchez y Gabriela Quintero, hicieron una pequeña introducción de este nuevo trabajo discográfico, para continuar con “Hanuman”, uno de los temas más reconocidos del dueto.

Desde su salida hasta el final del recital, que duró una hora y media, el público no dejó de aplaudir y ovacionarlos, además de seguir los acordes con las palmas, al tiempo que el dueto agradecía el apoyo en cada intervención.

Sus percusiones en las cuerdas llevan inevitablemente a la comparación con el flamenco, el cual lo reconocen como una influencia. El repertorio del dúo va más allá de los estilos folklóricos latinos debido a su nexo con el metal.

“Viking man”, “Santo Domingo”, “Hora zero” y “11:11” fueron otros temas que también se pudieron escuchar en el primero de dos recitales que ofrecerán los artistas mexicanos y con los cuales cerrarán las actividades de este año.

Uno de los momentos más fascinantes de la noche fue cuando Rodrigo hizo gala de sus habilidades con la guitarra y ejecutó un impecable solo que dejó a todos los espectadores con la boca abierta, por lo que fue ovacionado hasta el final.

“¿Cómo están, ya se cansaron?”, preguntó Gabriela y tras oír un “No” rotundo, apuntó que la pieza “Triveni” es un “cover” de un trío palestino que conocieron en una de sus giras y tras haberse puesto en contacto con ellos les dijeron de ese homenaje, del cual se sintieron complacidos.

Al final, los artistas ofrecieron un “remixes” con otras más de sus ejecuciones, el escenario en esta ocasión se movió al ritmo de las luces estroboscópicas, en tanto que el “11:11” también se encendía en cada acorde.

Con la guitarra en lo alto, Gabriela se despidió del público mientras que Rodrigo con la mano complemento la frase: “Hasta la próxima”.