Vestidos de Lady Di se venden por más de 1 millón de dólares

Vestidos de Lady Di se venden por más de 1 millón de dólares

Una colección de algunos de los vestidos de gala más memorables de la princesa Diana, incluyendo el que lució en una cena en la Casa Blanca en la que bailó con John Travolta, se vendió por más de 800.000 libras esterlinas (1,2 millones de dólares) el martes en una subasta en Londres.

Diana hizo famoso el vestido con escote en “V” y falda de corte asirenado en terciopelo azul marino durante una cena ofrecida por el presidente Ronald Reagan, durante la primera visita de Estado de la princesa y su esposo, el príncipe Carlos, a Estados Unidos en 1985. Sus fotografías en la pista de baile con Travolta son algunas de sus más recordadas.

El traje diseñado por Victor Edelstein se vendió por 240.000 libras esterlinas (360.000 dólares), un poco por debajo del máximo anticipado por la casa de 300.000 libras (450.000 dólares), informó la casa de subastas Kerry Taylor.

La rematadora no reveló la identidad del comprador. Únicamente dijo que lo adquirió “un señor británico para sorprender y alegrar a su esposa”.

Otros nueve vestidos de Diana se vendieron a postores internacionales, incluidos tres museos, indicó la casa.

Dos vestidos de Catherine Walker, una de las diseñadoras favoritas de Diana, fueron adquiridos por 108.000 libras (162.000 dólares) cada uno. Uno era el de terciopelo negro con lentejuelas que usó para una sesión de fotos de Vanity Fair realizada por el peruano Mario Testino en el palacio de Kensington en 1997; y el otro es un vestido vino tinto de terciopelo corrugado que usó para asistir al estreno de la película “Volver al futuro” en 1985.

Diana vendió decenas de sus vestidos en 1997 en una subasta benéfica en Nueva York por sugerencia de su hijo, el príncipe Guillermo. La princesa murió tres meses después en un accidente automovilístico en París. La dama de sociedad de Florida Maureen Dunkel compró varios de esos vestidos, incluyendo 10 que se venderán el próximo mes y que trató de subastar en Canadá en 2011, cuando no se vendieron porque les asignaron precios demasiado elevados.