Cirugías íntimas masculinas

Los hombres también pasan por el quirófano para hacerse cirugías íntimas y sentirse mejor, así como para mejorar su vida sexual.

Exponerse a una cirugía íntima no es algo para tomarse a la ligera, mucho menos para los hombres.

Las intervenciones estéticas, como las cirugías íntimas, hasta hace algunos años, eran en su mayor parte realizadas en mujeres. Pero así como los hombres se preocupan por la imagen pública, ahora con más frecuencia lo hacen por la imagen privada, incluso si deben someterse a alguna cirugía íntima.

Entre las cirugías íntimas masculinas, a las que se someten para verse y sentirse mejor consigo mismo, está el alargamiento de pene en entre 3 y 4 centímetros. Los médicos pueden cortar un ligamento o poner lo que se conoce como un distractor, que puede quitarse con facilidad. Engrosar el miembro viril se logra, por su lado, extrayendo grasa de otro sector del cuerpo.

Otra de las cirugías íntimas que los hombres solicitan con frecuencia es la Balanoplastia, que consiste en rellenar el glande peneano cuando esta zona es más estrecha que el resto del pene, dando una sensación visual de mayor tamaño en general.

En casos extremos, como cuando existe un micro pene, se puede recurrir también a una cirugía para rellenar con grasa, a soltar el ligamento suspensorio, para que no exista retracción del órgano sexual masculino.