¿Cómo es el juego sexual de la sumisión?

El juego de la sumisión

Hay muchos juegos sexuales para divertirse en pareja, uno de ellos, es la sumisión.

La sumisión no es un juego sexual que agrade a todas las parejas, pues exige que uno tome el control y que el otro sea sometido a la voluntad del primero.

Si quieren intentar este juego sexual, sigue estos consejos para que nada se salga de sus manos y sea un juego divertido y excitante para ambos.

Si serás tú quien esté a cargo de la sumisión, muéstrate inflexible. Crea varias situaciones de suspenso dejando claro que eres tú quien manda en el juego.

Algunas ideas para jugar a la sumisión son:

  • Taparle los ojos a tu pareja.
  • Utilizar implementos sádicos (si a ambos les gusta esa tendencia).
  • Atar las manos de tu pareja con algo suave, como una bufanda. Él debe quedarse quieto porque juega el rol del ‘sumiso’.
  • Ordenarle que se desnude.
  • Gritarle palabrotas excitantes.

Una vez a tu merced, provoca a tu pareja y somételo para aumentar la excitación de ambos.

Al jugar a la sumisión deja claro que si se porta bien, la recompensa será un buen sexo.