El trato a las personas con discapacidad

El trato a las personas con discapacidad debe ser digno.

Más de 500 millones de personas en el mundo tienen alguna discapacidad física, mental o sensorial. A pesar de las leyes que las “protegen”, muchas de ellas viven en un mundo que las discrimina, rechaza, maltrata o excluye. No sólo es notorio con las estructuras arquitectónicas de algunos lugares, sino con el trato que reciben del resto de personas.

No importa cuales sean sus limitaciones, es importante aprender cómo debe ser el trato a las personas con discapacidad porque ellas también tienen sentimientos y sufren. Algunas sugerencias generales que te ayudarán a mejorar el trato con estas personas, son:

Identifícate amablemente si vas a hablarle a una persona con discapacidad para ver. Además, háblale de frente.

Háblales directamente. Si la persona está en silla de ruedas, procura estar a su nivel o siéntate. Además, si la persona con discapacidad va acompañada, háblale a quien está en silla de ruedas, no al acompañante.

Deja que ellas hagan por sí mismas lo que necesitan, si crees que necesitan ayuda, pregunta antes de ayudar. Algunas personas con discapacidad sufren de complejos o son muy independientes, así que nunca des por hecho que necesitan ayuda.

Si debido a la discapacidad necesita muletas, lentes, un bastón o algún otro objeto, no separes a la persona de éstos.

No subestimes ni prejuzgues a las personas con discapacidad. Es cierto, puede que no tengan una pierna, pero no por eso verás que viajan en los brazos de otro.

Actúa con naturalidad. No te pongas nerviosa. No exageres en el trato a las personas con discapacidad: ni parezcas sobreprotectora ni descuidada actúa con naturalidad. Procura comprender cuando hables con una persona con discapacidad para hablar, pero si no puedes, no aparentes que sí, díselo como se lo dirías a cualquier otro.

Evita situaciones que las haga sentir incómodas. Ponte en sus zapatos, intenta comprender su situación.

El trato a las personas con discapacidad debe ser digno y con mucho respeto. Nunca los avergüences, hagas sentir mal, maltrates o rechaces.