¡Dile “Bye” al insomnio de una vez por todas! Aquí unos consejos

Obvio: tienes una junta importante en la mañana y no puedes dormir. O tienes esa cita que tanto has querido, y no te deja el insomnio. Y acabas con unas ojeras que envidiaría un Panda.

¿Sabes que alrededor de 9 millones de adultos utilizan alguna ayuda para dormir con prescripción médica para asegurarse un descanso de calidad? Pero los expertos advierten de que las pastillas para dormir no son siempre efectivas o seguras y muchos creen que su uso debería estar limitado.

La buena noticia es que el insomnio a menudo puede tratarse «utilizando métodos bastante efectivos sin medicación»,

  1. Salir de la cama

Uno de los mayores problemas que dice la gente que tiene para quedarse dormida por la noche es que no puede hacer que su cabeza pare de pensar. Haz algo más durante 30 o 60 minutos fuera de la cama hasta que comiences a estar cansado. Tan solo asegúrate de que no sea algo muy estimulante o que implique luz clara.

  1. Prueba la relajación muscular progresiva

Desarrollada por primera vez en 1915, esta técnica nunca va a pasar de moda. La relajación muscular progresiva es un ejercicio de relajación en el que sistemáticamente tensas y luego relajas todos los grupos de músculos de tu cuerpo, Se ha probado que reduce la fatiga y mejora la calidad del sueño.

  1. Date un baño caliente

Un baño reconfortante puede ayudarte a dormir. Esto se debe a que el relajarse en la bañera hará que aumente ligeramente tu temperatura corporal, y cuando salgas, el rápido enfriamiento imitará la temperatura natural que el cerebro promueve para dormir. Las personas que se dan un baño caliente antes de ir a la cama no solo se quedan dormidas más rápidamente, sino que tienen una mejor calidad del sueño.

  1. Medita

Si prefieres calmar la mente pero dejar los músculos aparte, una meditación a conciencia puede ser el truco. Un estudio de 2009 demostró que la meditación puede ayudar a combatir el insomnio. Los investigadores descubrieron que las personas que meditan duermen más tiempo y mejor gracias a los poderes de relajación profunda de esta práctica.

  1. Suda

Quienes practican ejercicio con regularidad pueden no darse cuenta, pero están haciendo algo. Las personas activas físicamente, según los informes, duermen mejor que aquellas que no entrenan.

  1. Haz yoga

Como forma de actividad física para calmar la mente, el yoga puede ser simplemente el mejor de dos mundos. Y aunque no hay estudios científicos exactos que demuestren que la práctica regular del yoga puede ayudar a dormir más o mejor, sabemos que el yoga hace maravillas para la relajación.

  1. Aromaterapia

Tanto si es un aceite esencial, un aceite de baño, una bolsita en una mascarilla de ojos o incluso una almohada o colchón, la lavanda es el aroma que estás buscando si quieres dormir más y mejor. En un pequeño estudio de 2005, el olorcillo a lavanda antes de dormir conllevó un sueño más profundo.

  1. Prepara tu dormitorio

Haz unos pocos cambios sencillos para hacer más cómoda la habitación. Puedes comprar un nuevo set de sábanas suaves, por ejemplo, o si hay demasiada luz buscar cortinas diferentes que den más oscuridad.

  1. Piensa en un suplemento

La buena noticia es que la mayoría de los suplementos para dormir probablemente no van a hacer daño, como la melatonina. Es más útil si se toma unas horas antes de meterse en la cama, ya que el cuerpo está comenzando a aumentar su producción natural de la hormona del sueño.

  1. sate al té de hierbas

La cafeína es un no, pero el tés de hierbas sin cafeína podría ayudarte realmente a dormir. Muchos tés «para dormir» están hechos de los mismos componentes que se utilizan en suplementos que promueven el sueño, como valeriana o camomila. Además, existe algo calmante inherente a una bebida caliente antes de ir a la cama, incluso si es solo el ritual de tomarse el tiempo para beberlo.

  1. Corta antes con la cafeína

La cafeína tiene una media vida de cinco horas, lo que significa que cinco horas después de tu última taza de café, la mitad del contenido de cafeína sigue en tu sistema. Dependiendo de cuánto bebas – y lo fuerte que sea – podrías encontrarte contando ovejitas cuando estarías mejor cortando troncos. Para evitarte problemas a la hora de dormir, no tomes cafeína después de la comida.

  1. Deja de fumar

Como la cafeína, la nicotina también es estimulante y puede hacer que tengas insomnio. En 2008, los investigadores de Johns Hopkins descubrieron que los fumadores tenían cuatro veces más probabilidades de decir que se habían despertado cansados por las mañanas que los no fumadores.