La receta para la felicidad

Lo mejor de esta receta de la felicidad es que ¡funciona para todos!

Vivimos en un mundo atacado por el negativismo, principal enemigo de la felicidad. Aprende a “jugarle la vuelta” a lo negativo del mundo; existen infinitas cosas buenas que valen la pena. ¿Cómo sobrevivir? Simple: siguiendo la receta para la felicidad.

Antes de buscar los ingredientes para esta receta, recuerda que tú puedes empezar a cambiar.

Necesitas reunir:

  • Fe
  • Mucho ánimo
  • Positivismo
  • 1 sonrisa (que no se te borre con nada)
  • Perseverancia

Y ya que tienes todo, es hora de preparar la receta para la felicidad. Ésto es lo que debes hacer:

  1. Cambia tu actitud. Son los pensamientos los que te hacen feliz, no las circunstancias. Sé siempre positivo y no te dejes contaminar por el negativismo.
  2. Cambia tu humor. ¡Sonríe! Una dosis de carcajadas tampoco estará mal. Al sonreír, tu cuerpo entiende que todo está bien y se siente mejor. No es que te engañes, pero sí que tengas una visión positiva. La felicidad plena está a unos pocos pasos de ti.
  3. Confía y cree en ti. Si tú no lo haces, ¿quién lo hará?
  4. Perdona. Los resentimientos son un gran impedimento para que la receta de la felicidad funcione. La paz interior es tu mejor aliado para alcanzar la felicidad.
  5. Despreocúpate. No digo que descuides toda tu vida, pero relájate, no te afanes tanto por el mañana. La única forma de llegar al futuro que deseas es trabajando ahorita, en tu presente.
  6. Comparte. Verás qué bien se siente relacionarte con otros y compartir.
  7. Traza metas y propósitos concretos que te ayuden a ir siempre para adelante. Recuerda que mientras más reales sean, más fáciles serán de cumplir y de conseguir la la felicidad.
  8. Dedica un tiempo a tu cuerpo. Hacer ejercicio y comer bien te libera del estrés. Consiéntete, te lo mereces.

Y siguiendo todos esto pasos, sentirás tu corazón liberado, tu cuerpo en su mejor momento y tu vida será estupenda. Sólo necesitas seguir la receta de la felicidad para vivir plenamente.