Pon una mascota en tu vida: ¡la hará mucho mejor! Te damos 5 razones

Perros, gatos, peces, pájaros, roedores...¡todas las mascotas son increíbles!

Al llegar a casa después de un día largo y estresante en el trabajo, nos encanta ser recibidos en la puerta por un simpático amigo de cuatro patas. Aparte de sacarnos una sonrisa, nuestra mascota podría estar haciendo maravillas por nuestra salud y bienestar, especialmente si vivimos solos o no tenemos hijos.

Los perros y los gatos son las opciones más populares, pero los pájaros, los peces y los roedores siguen ganando adeptos. Las mascotas no solo representan una compañía fabulosa, sino que también nos enseñan compasión y amor incondicional. Echamos un vistazo a algunos de los beneficios que nos aportan.

Reducen el riesgo de alergias

El pelo de perro o de gato suele ser uno de los desencadenantes más frecuentes de una alergia. Teniendo esto en cuenta es probable que nos choque que las mascotas puedan reducir el riesgo de desarrollar alergias. Así lo determinó un estudio publicado en 2015 en la revista JAMA Pediatrics, en la que un equipo de investigadores suecos concluyó que la exposición a perros y animales de granja en la vida temprana estaba asociado a un menor riesgo de desarrollo de asma en edad escolar.

Otra investigación publicada en 2017 en la revista Microbiome encontró que los niños que fueron expuestos a mascotas en el hogar antes del nacimiento y hasta 3 meses después de nacer, experimentaron cambios en las bacterias intestinales asociadas con alergias infantiles.

Así pues, la ciencia apoya la teoría de que una mayor exposición a patógenos y alérgenos potenciales a una edad temprana puede fortalecer el sistema inmunológico y hacernos más resistentes a sufrir alergias.

Reducen la ansiedad y el estrés

El sonido calmante de un gato ronroneando o la sensación de estar con el “mejor amigo del hombre” acurrucado en nuestros pies garantiza que uno se sienta, tranquilo y a gusto, de ahí que probablemente no nos sorprenda que tener una mascota ayuda a aliviar el estrés y la ansiedad.

Un estudio llevado a cabo por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en 2015 halló que los niños que tenían perros como mascota tenían significativamente menos probabilidades de dar positivo en una prueba de detección de ansiedad.

Otro estudio de 2017 publicado en la revista Social Development concluyó que los niños que tenían un perro como mascota presentaban niveles más bajos de cortisol, la “hormona del estrés” cuando interactuaban con sus compañeros de cuatro patas. Montar a caballo o cuidar de caballos también resultó ser una buena terapia antiestrés, según otro estudio publicado en el Human-Animal Interaction Bulletin de la Universidad de Washington.

Mejoran las social skills

Okay! La mayoría de los dueños de mascotas tiene un vínculo especial con sus amigos peludos; de hecho, las estadísticas muestran que más del 66% de los dueños de perros y el 56% de los propietarios de gatos consideran que su mascota es un miembro más de la familia.

Pero, además, estudios recientes han concluido que tener mascota también tendría una influencia beneficiosa en nuestras otras relaciones. Así, un estudio publicado en la revista Applied Developmental Science demostró que cuidar de una mascota puede mejorar las habilidades sociales.

Aquellos que tenían mayor cuidado con sus animales también tuvieron una mayor participación en la comunidad y tenían más probabilidades de erigirse con el papel de líder. Por si esto fuera poco, un mayor apego a los animales durante la adolescencia demostró provocar mayor empatía y confianza en la edad adulta.

Mejoran la salud mental

Una mascota no puede curar la enfermedad mental, pero la ciencia sugiere que sí que pueden ayudar, y mucho. Un estudio publicado en 2016 en la revista BMC Psychiatry concluyó que el 60% de los dueños de mascotas que habían sido diagnosticados con enfermedad mental grave, afirmaban que su mascota era “lo más importante” para controlar su condición.

Los participantes del estudio que tenían mascotas, se sentían con mayor control y más seguridad sobre su enfermedad gracias a la compañía de una mascota. Muchos estudios han demostrado también que los perros, concretamente, pueden ayudar a reducir los síntomas de la depresión, de ahí que muchas organizaciones reconozcan la terapia asistida por animales como un tratamiento eficaz para la depresión y otras enfermedades mentales.

Mejoran la calidad del sueño

Varias investigaciones han demostrado que compartir cama con la mascota, lejos de dificultar nuestro descanso, conduce a una mejor noche de sueño. Así lo determinó un estudio publicado en la revista Mayo Clinic Proceedings en 2015, en el que el 41% de los propietarios de mascotas que permitían a su mascota dormir en su cuarto o incluso en la cama, afirmaban que no solo encontraban esta actividad perjudicial sino que sentían que dormían mejor gracias a la sensación de seguridad, compañerismo y relajación que ofrece la mascota.

Así que ya lo sabes… ¿qué mejor que tener una mascota para compartir tu vida?