Métodos anticonceptivos naturales

Olvídate de las píldoras y los implantes, utiliza métodos anticonceptivos naturales que no tienen ningún efecto secundario.

La elección del método anticonceptivo depende fundamentalmente de ti, mujer. Existen métodos anticonceptivos naturales y otros artificiales, pero debes evaluar cuál es el método ideal para ti.

Si ya has tenido relaciones sexuales, es probable que ya uses un método anticonceptivo y que lo sigas usando porque te ha funcionado. Si por el contrario, nunca has tenido relaciones sexuales, es necesario que te informes sobre todas las opciones que hay y que consultes con un especialista de acuerdo a tus criterios personales y factores médicos.

Por ejemplo, a ninguna mujer virgen se le puede implantar algún dispositivo como la T de cobre. Entonces, los especialistas recomiendan métodos anticonceptivos naturales.

Abstinencia

Este es el método más seguro y consiste simplemente en no tener relaciones sexuales. Si quieres evitar un embarazo, ésta es la única que tiene un 100% de eficacia.

Método Billings o del moco cervical

Este método anticonceptivo se basa en el conocimiento y la interpretación de los cambios en tu moco cervical. Éste cambia según sea o no un día fértil para ti.

Temperatura corporal basal

Para utilizar éste, debes tomar la temperatura de tu cuerpo, que sube de 0.2 a 0.4 grados centígrados después de la ovulación. Tu temperatura continúa elevada hasta tu siguiente período.

Días fijos o días del ritmo

Tus días de fertilidad son determinados según tus ciclos menstruales, así es como sabes qué día eres más fértil. Para las mujeres de ciclos regulares, son recomendable de entre 26 a 32 días.

Lactancia y amenorrea

Este método anticonceptivo consiste en que después de dar a luz, puedes tener relaciones sexuales antes de que venga tu menstruación otra vez. Mientras, da de mamar sin interrupción.

Todos los anteriores son los métodos anticonceptivos naturales, pero si prefieres, también existen métodos anticonceptivos artificiales entre los cuales puedes elegir. No olvides consultar con un médico que evalúe tu caso personal.