Niños desobedientes tienen más probabilidades de ser exitosos de adultos: Estudio

Niños desobedientes

¿Tienes un hijo desobediente y rebelde? ¿Ya nos sabes qué hacer para controlar sus travesuras? ¿Alguna vez te has preguntado, qué he hecho yo para merecer esto? Pues te tenemos noticias, no deberías sentirte angustiado si tu hijo es demasiado inquieto, porque de acuerdo con un estudio reciente publicado por la revista Psicológica del Desarrollo, los niños desobedientes tienen más probabilidades de ser exitosos en el futuro.

De acuerdo con esta investigación, llevada a acabo por las Universidades de Luxemburgo e Illinois y los Institutos de Brandenburg y Leibniz, en Luxemburgo, los niños desobedientes pueden conseguir empleos mejor remunerados de adultos, en comparación con los niños bien portados.

Al estudiar a más de 700 niños en Luxemburgo, desde los 12 y hasta los 52 años, este estudio concluyó que aquellos con tendencia a desafiar la autoridad de sus padres y a romper las reglas, conseguían empleos mejor pagados.

Además de la tendencia a desafiar a la autoridad, habían otros factores en los casos estudiados que influían en esto, tales como el Coeficiente Intelectual (IQ) y el nivel socioeconómico de los padres. Sin embargo, los investigadores se percataron de que la desobediencia era un común denominador en todos los casos.

“Podríamos suponer que los estudiantes que obtuvieron una puntuación alta en esta escala, pueden ganar un ingreso más alto debido a que están más dispuestos a ser más exigentes en situaciones críticas, como la hora de negociar salarios o aumentos “, aseguran los investigadores.

Así mismo, destacan que un alto IQ y una posición económica privilegiada no determinan la obtención de un mejor salario, sino la personalidad.

Finalmente la investigación concluyó que aquellos niños que desafiaban a sus padres tendían a permanecer en la escuela más tiempo y tenían más probabilidades de asistir a la educación superior.

Así que si tus hijos tienen una tendencia a desafiar a la autoridad no es tan malo después de todo, porque tal vez en un futuro tengan una personalidad ambiciosa y de competencia. Obteniendo puestos laborales con grandes remuneraciones económicas.