Ansiedad, depresión y estrés, factores que acompañan al fumador

Información importante en el marco del Día Mundial Sin Tabaco

La ansiedad, depresión y estrés, son algunos factores que acompañan al fumador que inicia el consumo del tabaco en promedio a los 18 años, señaló el especialista Homero Náñez Terreros.

Fumar es mucho más común entre los adultos con afecciones mentales, como la depresión y la ansiedad, que en la población en general. Cerca de 3 de cada 10 cigarrillos fumados por adultos en los Estados Unidos, son fumados por personas con afecciones mentales.

Se desconoce la razón por la cual los fumadores tienen más probabilidad que los no fumadores de presentar depresión, ansiedad y otras afecciones mentales. Es necesario llevar a cabo más investigaciones para determinar la razón. Sin importar la causa, fumar no es un tratamiento para la depresión o ansiedad. Recibir ayuda por su depresión y ansiedad, así como dejar de fumar es la mejor forma de sentirse mejor.

En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, que se conmemoró el 31 de mayo, indicó que de un promedio de 10 personas que morirán por consumir tabaco, cuatro serán a causa de enfermedades cardiovasculares.

Dos serán por enfermedad pulmonar obstructiva crónica, dos por cáncer de pulmón y el resto por otro tipo de cáncer, indicó, al subrayar que para liberar la nicotina en el cuerpo, se requieren hasta 10 años.

“El tabaco es el enemigo público número uno que tiene el ser humano en el mundo”, dijo, al remarcar que “no existe otra condición que incida tanto en la salud del ser humano como el tabaquismo”.

Náñez Terreros refirió que estudios recientes revelan que los pacientes con depresión son más susceptibles a fumar en comparación al resto de la población.

Señaló que las investigaciones indican que se presenta una considerable reducción de los síntomas depresivos al consumir nicotina.

“En fumadores adolescentes, de 13 a 15 años de edad, se ha encontrado una relación entre los problemas psicosociales y el hábito de fumar”, dijo.

De acuerdo a la Secretaría de Salud, una hipótesis explica que los trastornos del estado de ánimo podrían ser primarios y revelarse con la abstinencia al tabaco.

“Mientras más fumes, más lo vas a tolerar, más vas a querer; pero cuando te la quitas, te produce trastornos de personalidad, irritación, enojo, angustia, coraje. Entonces, la gente quiere tener el cigarro porque eso le tranquiliza”, señaló el especialista, Homero Náñez.

Precisó que los hombres que fuman una cajetilla diaria de cigarros, tienen cinco veces más probabilidades de padecer depresión que los no fumadores.

En la actualidad, los fumadores tienen 80 por ciento más de probabilidad de presentar depresión, en comparación con los no fumadores.

“Cuando la gente se siente triste, esa persona está deprimida y a veces la gente se siente mal; pero esa depresión se va al fumar un cigarro”, precisó el neumólogo.