¿Tienes calambres? Estos alimentos pueden ayudarte

Descubre los alimentos que te ayudarán a combatir los calambres

¿Alguna vez te has despertado a media noche a causa de un calambre? Bueno, pues se trata de uno de los misterios médicos que nadie ha podido resolver: no se sabe a ciencia cierta por qué ocurren, pero ocurren. Incluso se estima que una de cada tres personas de más de 60 años sufren de calambres.

Con frecuencia se los atribuye a efectos colaterales de algunas medicinas, a que hayamos hecho más esfuerzo de lo normal en una rutina de ejercicio, o incluso como consecuencia de un embarazo.

Afortunadamente, lo que sí sabemos es que hay algunos alimentos que nos pueden ayudar a disminuir los calambres, por lo que vale la pena incluirlos regularmente en nuestra dieta.

 

¡Ay, calambres!

 

Acelgas, frijoles, ciruela pasa, plátano y el aguacate, entre otros alimentos, ayudan a disminuir las contracciones o espasmos musculares súbitos y dolorosos causados por deficiencia vitamínica y mineral, conocidos como calambres.

 

Dichos espasmos son contracciones repentinas e involuntarias que ocurren en los músculos y aparecen, por lo general, en piernas y pies aunque también pueden afectar brazos, manos o abdomen.

 

De acuerdo con la Secretaría de Salud, los calambres provocan que el músculo se tense y no se relaje, además de que se asocian a la sobrecarga o lesión de éste.

Ante estos padecimientos, una de las recomendaciones de los especialistas del sector salud es que, al momento en que se presenta un calambre, se suspenda toda actividad y se haga un estiramiento, además de dar masaje al músculo afectado.

Es aconsejable realizar ejercicios de estiramiento al menos tres veces al día y antes de dormir; ejercitar los pies y las piernas con regularidad y mantenerse hidratado sobre todo al hacer actividad física.

Además, utilizar calzado cómodo que brinde un apoyo adecuado e ingerir alimentos ricos en potasio.

Es muy importante consultar al médico cuando los calambres son fuertes y no desaparecen con el estiramiento sino que, al contrario, reaparecen y duran mucho tiempo.