Secuelas de la violencia intrafamiliar

Las secuelas de la violencia intrafamiliar se presentan a corto, mediano y largo plazo.

La violencia intrafamiliar puede ser verbal, psicológica o física. Abarca desde insultos, amenazas de muerte, golpes, gritos, etc. Es una situación muy frecuente que genera un hogar disfuncional. El dolor de quienes sufrieron (o sufren) de esta situación, hace que las secuelas de la violencia intrafamiliar sean muchísimas.

Las secuelas de la violencia intrafamiliar incluyen:

  • Depresión
  • Ansiedad
  • Agresividad
  • Inseguridad extrema
  • Cólera
  • Enfermedades psicosomáticas
  • Mal manejo de la ira
  • Mal humor
  • Tristeza
  • Indesición
  • Falta de carácter

En varias ocasiones, la violencia intrafamiliar tiene secuelas traumatizantes que acompañan para toda la vida a quien la padeció e impiden que sea completamente feliz.

Con frecuencia, quienes sufrieron de violencia intrafamiliar repiten el mismo patrón de conducta agresiva hacia los integrantes de su familia. Por ello, hay que esforzarse por mejorar la relación de pareja y estrechar los lazos familiares. Si la violencia intrafamiliar no puede ser detenida, la mejor solución es buscar la ayuda de un experto. Además, ellos saben cómo contrarrestar las secuelas de la violencia intrafamiliar para que la calidad de vida de la persona mejore.