Tratamiento de la fibrosis quística

Tratamientos de fibrosis quística

La fibrosis quística es una enfermedad poco común pero incurable que se manifiesta desde el nacimiento.

Conocer los síntomas de la fibrosis quística permite diagnosticarla para que el enfermo pueda seguir un tratamiento adecuado que mejore su calidad de vida.

Ya que esta enfermedad es muy compleja, su tratamiento también lo es, pues ha de incidir sobre cada uno de los aspectos en que la enfermedad se ponga de manifiesto en cada persona.

  • Ejercicios de fisioterapia respiratoria precedidos de la inhalación de distintos medicamentos para la fluidificación de la mucosidad.
  • Tratamientos antibióticos por vía oral, intravenosos o inhalados.
  • Enzimas pancreáticas en cada comida (administradas por vía oral en forma de cápsulas).
  • Una dieta adecuada.
  • Complementos vitamínicos.
  • Complementos calóricos.
  • Bebidas isotónicas para prevenir deshidrataciones.

En los casos de fibrosis quística en los que se desarrolla diabetes, el tratamiento propio de esta enfermedad es necesario. En los casos de degeneración irreversible y grave de la capacidad pulmonar, el transplante de pulmón es la única vía de solución posible.

Del mismo modo, es aconsejable la realización de algún ejercicio físico que ayude a mejorar la capacidad pulmonar pues los pulmones son los más afectados cuando se padece de fibrosis quística.

En la actualidad se investiga más sobre fibrosis quística en distintas técnicas antibióticas y de terapia génica que inciden en la raíz del problema. Estas investigaciones suponen una gran esperanza para el tratamiento de la fibrosis quística.

Recuerda que el tratamiento de la fibrosis quística, como cualquier otro, requiere de constancia y disciplina que ocupa gran cantidad de tiempo del día. Por ello, el enfermo y sus familiares frecuentemente adaptan sus esfuerzos, horarios y ritmos al que marca el tratamiento.