Barack Obama reitera apoyo de Estados Unidos a Israel

Barack Obama con Benjamín Netanyahu

“Les guardamos las espaldas”, dijo Obama en una declaración conjunta con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, después del encuentro que sostuvieron y en el que trataron temas de máxima seguridad para Israel y problemas regionales.

Al referirse a la amenaza iraní, el mandatario estadounidense fue incondicional al decir que “Irán nunca tendrá armas nucleares” y aunque “todas las opciones están encima de la mesa”, él se inclina por el diálogo.

Netanyahu, quien el lunes pasado describió ese programa nuclear como “la mayor amenaza que Israel debe afrontar en su historia como Estado”, respetó la petición estadounidense de intentar resolver por la vía diplomática, aunque aseveró que su país tiene el derecho de actuar como Estado soberano que es.

“Israel debe ser capaz de defenderse por sí mismo contra cualquier amenaza”, afirmó el primer ministro.

La rueda de prensa, en la que también hablaron de la posibilidad de relanzar el proceso de paz estancado desde 2010, fue el colofón a una intensa jornada de trabajo de Obama, quien visita esta parte del mundo por primera vez como mandatario.

En 2008, el entonces senador y candidato demócrata a la Presidencia efectúo una visita con fines electorales.

Este mediodía, a su llegada, ya había ofrecido los primeros destellos de lo que busca con el viaje, ganarse a la población israelí y palestina de cara a cualquier iniciativa de paz futura.

“Estados Unidos está junto a Israel, porque es un interés de seguridad y nos hace más fuertes a los dos”, afirmó en su primer discurso en el aeropuerto, en el que habló sobre los vínculos entre los dos países y no abordó cuestiones políticas regionales.

Obama dio su discurso sobre la pista del aeropuerto de Tel Aviv, donde fue recibido por el presidente Shimon Peres -a quien abrazó calurosamente y saludó con un informal “How are you my friend?”, “¿Cómo está, mi amigo?”- y por Netanyahu.

Israel recibió al gobernante estadunidense con una colorida y musical ceremonia en la que se escucharon los himnos nacionales, Obama pasó revista a una guardia de honor y saludó uno a uno a los numerosos funcionarios y dirigentes israelíes que le honraron con su presencia.

Ministros, consejeros, militares con sus mejores galas, jueces y líderes religiosos judíos, cristianos y musulmanes esperaron desde la mañana de este miércoles en una muestra de gratitud por la ayuda que Estados Unidos ofrece anualmente a Israel.

“Estamos con ustedes porque la paz debe llegar, no perdemos la visión de un Estado judío independiente viviendo en paz”, señaló Obama sin comprometerse demasiado y antes de visitar tres sofisticadas baterías de sistemas antiaéreos israelíes que ayuda a financiar su gobierno.

Peres afirmó que la presencia del presidente de Estados Unidos “es un ejemplo de las profundas relaciones” entre los dos países, tras lo cual le agradeció la ayuda estadounidense, que definió como “indiscutible”.

También destacó el liderazgo personal de Obama, que contribuye a “un futuro más brillante” para Estados Unidos y un mundo más seguro.

Peres le ofreció después la bienvenida en su residencia, en donde una banda musical y un coro de niños interpretaron la canción “Tomorrow”, del famoso musical Annie.

Debido a la visita de Obama a Jerusalén, la policía israelí y el servicio secreto lanzaron un despliegue de seguridad que incluye la participación de unos 15 mil agentes y el cierre de un gran número de calles por todo el centro urbano.

La ciudad estuvo casi desierta durante todo el día, con patrullas policiales en todas las carreteras de entrada y en las esquinas de las calles por las que pasaría su coche.

“Es un auténtico dolor de cabeza, pero lo recibimos con los brazos abiertos como a un verdadero amigo”, dijo a Notimex un agente policial que participa en el dispositivo.

Máxima seguridad también se ha implementado en el territorio palestino, al que Obama llegará mañana jueves para entrevistarse en Ramala con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.

Los palestinos expresaron este miércoles su descontento con la visita del jefe de Estado estadounidense con manifestaciones en varias partes de Cisjordania y Gaza, y se espera que mañana jueves vuelvan a salir a las calles a protestar, pese a la gran presencia de agentes de seguridad.