Declaraciones de Barack Obama sobre la muerte de Hugo Chávez

Barack Obama en Washington

“Cuando Venezuela comienza un nuevo capítulo en su historia, Estados Unidos sigue comprometido a las políticas que promueven los principios democráticos, el Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos”, dijo Barack Obama en un comunicado emitido por la Casa Blanca.

Caracas y Washington han mantenido tensas relaciones diplomáticas desde que Chávez llegó al poder en 1998, pero las frecuentes fricciones no han afectado los estrechos lazos comerciales que tienen ambos países y Estados Unidos sigue siendo uno de los mayores mercados para el petróleo venezolano.

Hugo Chávez acusó en varias ocasiones a Estados Unidos de estar detrás de su salida del poder durante dos días en abril de 2002. Funcionarios estadounidenses han rechazado esos señalamientos de manera categórica.

Por su parte, la subsecretaria de Estado para el Hemisferio Occidental Roberta Jacobson dijo que Estados Unidos “está listo para apoyar a Venezuela durante este periodo. Parte de avanzar será elegir a un nuevo presidente, que deberá hacerse de acuerdo a los compromisos de Venezuela con los altos estándares democráticos del hemisferio”.

“Estados Unidos sigue siendo un viejo amigo del pueblo venezolano y seguimos apoyando sus aspiraciones para la paz, seguridad y prosperidad”, dijo en un comunicado la responsable de la política estadounidense hacia América Latina.

Las misiones diplomáticas de Venezuela y Estados Unidos permanecen sin embajador desde que Caracas retiró en 2010 el beneplácito concedido a Larry Palmer, quien dijo durante su proceso de confirmación en el Senado que la inteligencia cubana había infiltrado a las fuerzas de seguridad venezolanas.

En respuesta a esa medida, Washington declaró persona no grata al diplomático venezolano Bernardo Alvarez y solicitó que no volviera a la embajada cuando hubiera concluido la pausa decembrina de 2010.

Jacobson lanzó en noviembre la iniciativa diplomática estadounidense más importante en al menos una década para acercarse a Venezuela al plantearle al vicepresidente Nicolás Maduro la conveniencia de una relación bilateral pragmática con énfasis en temas de interés mutuo como narcotráfico, terrorismo y energía.

Pero el acercamiento sufrió el martes un nuevo traspié cuando Maduro anunció la expulsión de dos agregados militares de la embajada estadounidense en Caracas, a los que acusó de participar en actos de conspiración contra el gobierno.

Ya Caracas había expulsado en 2006 al agregado naval estadounidense, John Correa.

Las reacciones en la capital estadounidense fueron numerosas sobre el deceso del mandatario venezolano, que se ubicó entre los 10 temas con mayor tráfico global en la red social Twitter, con las etiquetas (hash)MuereChávez y “QEPD Chávez”.

El Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, expresó sus condolencias al gobierno y al pueblo de Venezuela ante el fallecimiento. “Es un momento de gran dolor para los venezolanos y los acompañamos junto a todos los pueblos de la región”, manifestó. “Estamos ciertos que los venezolanos sabrán unirse en momentos tan difíciles como éste y transitar en paz y democracia hacia el futuro”, añadió.

El organismo hemisférico anunció que mantendrá sus banderas a media asta en señal de duelo y que convocará al Consejo Permanente para una sesión extraordinaria en memoria del mandatario.

El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, el colombiano Luis Alberto Moreno, expresó sus condolencias al gobierno y al pueblo de Venezuela e indicó que Chávez “se caracterizó por su profunda preocupación por los pobres, su entusiasmo por la unidad latinoamericana y caribeña y su solidaridad con otras naciones”. “El generoso apoyo de Venezuela a Haití tras el terremoto del 2010 es sólo un ejemplo de ese compromiso. Con su desaparición la integración regional pierde a uno de sus grandes impulsores”, agregó.

El senador demócrata Bob Menéndez expresó que la ausencia de Chávez “ha dejado un vacío político que esperamos sea cubierto pacíficamente y a través de un proceso democrático y constitucional”.

“Con elecciones justas y libres Venezuela puede comenzar a restaurar su democracia y garantizar el respeto por los derechos civiles, políticos y humanos de su pueblo”, dijo el senador cubano-estadounidense que ejerce actualmente la presidencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

El congresista republicano Ed Royce, presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la cámara baja, dijo que la muerte de Chávez “hace mella en la alianza de líderes izquierdistas anti-Estados Unidos en América del Sur. Ya era hora de librarnos de este dictador”.

“Venezuela tuvo una fuerte tradición democrática y era cercano a Estados Unidos. La muerte de Chávez abre el escenario para elecciones nuevas. Aunque no hay garantías, una relaciones más cercanas de Estados Unidos con este país clave en nuestro hemisferio son ahora posibles”, agregó.

El Partido Republicano criticó el martes al congresista demócrata por Nueva York José Serrano por pronunciarse de manera positiva sobre el presidente venezolano al conocerse su fallecimiento.

Alexandra Franceschi, vocera del Partido, calificó de “insultante” que Serrano alabe a Chávez. “Los estadounidenses debemos unirnos a los venezolanos amantes de la libertad que esperan una transición pacífica a la democracia, en lugar de alabar al ex dictador”.

Serrano admitió en un comunicado que Chávez era “controversial” y aseguró que “su legado en su nación, y en el hemisferio, será garantizado, cuando la gente a la que él inspiró continúe luchando por una mejor vida para los pobres y oprimidos”.

Serrano aseguró haber recibido a Chávez en el Bronx cuando inauguró en 2005 un programa que brindaba a hogares de bajos ingresos combustible para calefacción a precios subsidiados por Citgo, la filial estadounidense de la petrolera estatal venezolana.

Congresistas hispanos de ambos partidos por el estado de Florida -que acoge la comunidad venezolana más numerosa de Estados Unidos– coincidieron en expresar su esperanza de que el fallecimiento de Chávez dé lugar a una etapa nueva para la nación sudamericana.

Entre tanto, el Partido para el Socialismo y la Liberación de Estados Unidos (PSL por sus siglas en inglés) emitió un comunicado en el que señaló que Chávez “se ha ido físicamente pero su inspiración y ejemplo viven en los corazones de un pueblo venezolano combativo y de todos aquellos que luchan por justicia verdadera”. Agregó que tienen confianza en que los venezolanos “que luchan por una Venezuela socialista y soberana, triunfarán”.