EEUU autoriza a petrolera Shell perforar en el Ártico

Shell en el Ártico

El gobierno federal de Estados Unidos dio este lunes a la petrolera Shell el permiso final que requiere para buscar petróleo en el Océano Ártico frente al noroeste de Alaska por primera vez en más de dos décadas.

La Oficina de Control de las Normas de Seguridad y Medio Ambiente anunció que aprobó el permiso para perforar debajo del lecho marino luego de que Royal Dutch Shell adquirió una pieza de equipo solicitada para detener un posible reventón en el pozo.

Anteriormente, el gobierno federal estadounidense permitió a Shell que comenzara a perforar solamente en las secciones superiores de dos pozos en el Mar de Chukchi debido a que la parte crucial del equipo, llamada dispositivo de contención del pozo, estaba en un navío que requería reparaciones en Portland, Oregon.

Como el buque llegó la semana pasada, ahora Shell tiene libertad para perforar en roca que se cree contiene petróleo, a unos 2.440 metros (8.000 pies) debajo del lecho marino, por primera vez desde que perforó su último pozo de exploración en 1991.

Grupos ambientalistas se oponen a las perforaciones en la costa del Ártico, pues consideran que la actividad industrial perjudicará a los osos polares, las morsas del Pacífico, las focas y las ballenas, especies ya de por sí vulnerables al cambio climático y la reducción de la capa de hielo. Señalan que las compañías petroleras no han demostrado que pueden limpiar un derrame en aguas repletas de hielo.

Michael Brune, director general del grupo ambientalista Sierra Club, dijo en un comunicado que la decisión del presidente Barack Obama de otorgarle a Shell el permiso final de perforación va en contra de la ciencia, la voluntad del pueblo y el sentido común.

“Otorgarle el permiso a Shell para perforar en el Ártico fue la decisión equivocada, y esta lucha está lejos de haber terminado”, señaló. “El pueblo le seguirá pidiendo al presidente Obama que proteja el Ártico y a nuestro medio ambiente”.

El Servicio Geológico de Estados Unidos estima que las costas del país en el Ártico poseen 26,000 millones de barriles de petróleo recuperable, y Shell está ansioso por explorar esa cuenca, que podría modificar el panorama de la producción local.