ONU repudia ejecución de siete presos en Arabia Saudita

David Cameron en la Asamblea General de la ONU

A través de su ministerio del Interior, Arabia Saudita reportó la ejecución esta mañana de siete hombres por un robo a mano armada cometido cuando eran menores de 18 años. En una declaración conjunta, los expertos de la ONU condenaron las ejecuciones por fusilamiento, no por decapitación como es costumbre, que se llevaron a cabo a primeras horas de esta mañana.

“Lamento profundamente que Arabia Saudita ejecuta a siete personas hoy en día a pesar de mi apelación y de la de otros expertos para que no lo haga”, dijo el relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Christof Heyns. “Reitero que las condenas a muerte llevadas a cabo en contravención de las obligaciones internacionales de un Estado equivale a una ejecución arbitraria, y es ilegal” afirmó.

En un llamado urgente al gobierno saudita unas horas antes de las ejecuciones, los expertos en derechos humanos expresaron su profunda preocupación por la forma en que los juicios se llevaron a cabo. A pesar también de las reiteradas condenas de la Alta Comisionada de Derechos Humanos, Navi Pillay, y diversas organizaciones de la sociedad civil.

Según los informes, los siete hombres fueron acusados de organizar un grupo criminal, robo a mano armada y allanamiento de morada cuando entraron a una joyería en 2005, y por lo tanto fueron condenados a muerte en 2009. Los cargos contra los siete presuntamente fueron fabricados y los siete fueron condenados en juicios injustos, sostienen los expertos.

El relator especial de la ONU sobre la tortura, Juan E. Méndez, expresó su profunda preocupación por las denuncias de que los siete individuos fueron sometidos a tortura y otros malos tratos durante la detención, y se vieron obligados a firmar confesiones. “Esto no es sólo una violación de las obligaciones internacionales de Arabia Saudita en virtud del derecho internacional, que impone una prohibición absoluta de la tortura”, dijo.

“Es también una violación de las obligaciones internacionales del gobierno en virtud de la Convención contra la Tortura que prohíbe explícitamente el uso de todas las formas de tortura con el fin de extraer confesiones u obtener información”, reiteró. Esta mañana pese al llamado internacional a la clemencia, las autoridades sauditas autorizaron la ejecución de los siete presos.