Presidenta de Brasil visita México, mayo de 2015

Visita de Dilma Rousseff a Estados Unidos, junio de 2015

Expertos y diplomáticos resaltaron que el hecho de que sea la primera visita de Estado de Brasil en lo que va de las dos administraciones de Rousseff significa un logro en la relación bilateral.

“La visita misma es la noticia más importante”, expresó Cecilia Soto, exembajadora de México en Brasil, quien resaltó que Rousseff sólo viajó a México a la cumbre del G20 en 2012.

Un esperado protocolo de protección de inversiones podría abrir paso a un acuerdo mayor, señaló Soto. El gobierno de México invierte en Brasil más de 30.000 millones de dólares al año mientras los capitales brasileños en México sólo suman unos 2.000 millones.

Ambos países concentran 60% del producto interno bruto regional, pero su intercambio comercial fue de 9.213 millones de dólares en 2014.

La más reciente fricción entre México y Brasil fue el ajuste en 2012 de un acuerdo automotriz, principal componente de la relación comercial entre los dos países. Brasil impuso restricciones a la exportación e importación de automóviles al comenzar a ver un déficit en su balanza comercial. Los dos países renovaron el mecanismo de cuotas y no dieron paso al libre comercio como se había acordado debido a la caída en la industria brasileña donde las armadoras ya han anunciado despidos masivos.

Brasil siempre ha visto el acercamiento de México con Estados Unidos con recelo, según Oliver Stuenkel, profesor de relaciones internacionales en la Fundación Getúlio Vargas. Sin embargo, el académico consideró que la relación mejoró desde que los dos países eliminaron el requisito de visas en 2013. México dijo que recibió en 2014 casi 310.000 turistas brasileños cuando en 2005 sólo recibía 78.000.

Stuenkel interpretó la visita como una mejora en la relación bilateral y un llamado a la unidad de América Latina.

“Ambos países están interesados en fortalecer la CELAC frente a los desafíos regionales”, expresó Stuenkel sobre el bloque regional Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

Se espera que las reuniones se enfoquen estrictamente en temas económicos y no se anticipan acuerdos de gran escala.