En Roma las mafias italianas operan sin pelear entre ellas; “hay espacio para todos”

Las distintas mafias que operan en Roma han tenido desde siempre un “pacto de no beligerancia”, pues hay espacio para todas en negocios criminales como el tráfico de droga o el lavado de dinero, aseguró hoy la presidenta de la comisión parlamentaria Antimafia, Rosy Bindi.

En rueda de prensa al término de una serie de comparecencias en la Prefectura (jefatura de la policía) en relación a la presencia del crimen organizado en la región del Lazio (cuya capital es Roma), Bindi reconoció que la mafia está infiltrada en actividades comerciales, como el turismo o los restaurantes.

“En Roma existe desde siempre un pacto de no beligerancia entre las mafias. En esta ciudad existe la posibilidad de la repartición y hay espacio para todas, tanto en lo que se refiere al tráfico de droga, como en el lavado de dinero a través de algunas actividades comerciales”, señaló la legisladora.

Bindi dijo que la prueba de esto último es la lista de bienes confiscados por las autoridades y los constantes cambios administrativos y de propiedad en ejercicios comerciales del centro histórico.

La parlamentaria también manifestó su preocupación por la presencia del crimen organizado en las localidades de Nettuno, Anzio y Ostia, cercanas a la capital.

“Más allá de la presencia de la Camorra (la mafia napolitana) o la Ndrangheta (la mafia calabresa), lo que nos preocupa es el método mafioso que se utiliza, incluso a nivel político”, aseveró.

Sin embargo, destacó que en Ostia los clanes mafiosos perdieron posiciones importantes de poder e influencia en el puerto y en las concesionarias de balnearios, debido a la intervención del ayuntamiento por parte de la autoridad judicial.

“En Ostia existe la mafia, familias (mafiosas) presentes desde hace tiempo y que han mandado durante un largo periodo, aunque hoy la situación está bajo control”, aseguró.

El municipio de Ostia, uno de los más grandes de la provincia de Roma, fue intervenido en 2015 luego de que fuera disuelto por infiltración mafiosa, tras el llamado caso Mafia Capital, que sacó a la luz la presencia del crimen organizado en el propio ayuntamiento de la capital.

Bindi también elogió al actual fiscal en jefe de Roma, Giuseppe Pignatone (que compareció ante la comisión parlamentaria Antimafia), pues consideró que mantiene una alta vigilancia sobre la infiltración mafiosa.

“No hay duda de que hay un antes y un después con la presencia de Pignatone en esta ciudad”, sostuvo.

Fue precisamente bajo el mando de Pignatone que en diciembre de 2014 una gran operación de la policía llevó a la cárcel a decenas de personas involucradas en el caso de Mafia Capital.

El fiscal sacó a la luz una asociación mafiosa enquistada en el ayuntamiento romano, en la que estaban involucrados políticos y empresarios. La red de corrupción lograba contratos amañados en diversos sectores, como la recolección de basura o los centros de acogida de inmigrantes, y fue acusada de vaciar las arcas de la capital, que enfrenta todavía severos problemas administrativos.