Venezolanos piden asilo en estado amazónico de Brasil.

La comunidad de Roraima recibe a los inmigrantes Venezolanos.

Roraima recibe Venezolanos desde el año 2014.
Roraima aumenta su flujo de migrantes.

Un flujo importante de venezolanos han llegado al estado de Roraima, el cual se encuentra situado en el extremo noroeste del país y situado en corazón del Amazonas.

Mil venezolanos pidieron asilo de Roraima desde el mes enero a marzo mientras hay cinco mil más en lista de espera para presentar su solicitud a la policía federal hasta octubre, lo anterior de acuerdo con autoridades locales.

De acuerdo a lo informado por el comisario de la policía federal de Roraima, Alan Robson, se espera un aumento exponencial en el número de pedidos, dado que en el año 2014 fueron apenas nueve los venezolanos que pidieron el asilo, en el año 2015 fueron 230 y en el 2016 la demanda ascendió hasta los mil 230.

La situación actual en Venezuela, la cual incluye severa crisis económica, política, de seguridad y de abastecimiento ha provocado la partida de sus ciudadanos a países fronterizos, entre los cuales se incluyen Colombia, Brasil, además de las islas de los Países Bajos ubicadas en el Caribe como Curazao, Bonaire y Aruba.

Roraima vive desde 2015 un auge en el número de inmigrantes venezolanos, entre ellos los indios waraos (“gente del agua”), que escapan a la escasez de medicinas y servicios básicos como la electricidad en un viaje de más de 900 kilómetros desde la ciudad venezolana de Puerto Ordaz (este del país) a Boa Vista, capital de Roraima.

Las principales ciudades de Roraima (Pacaraima, junto a la frontera, y Boa Vista, la capital) registran desde hace meses un aumento en los flujos migratorios venezolanos, mientras los waraos,la segunda etnia indígena con mayor población en Venezuela, tratan de vender artesanías y piden limosnas en las calles.

Algunos expertos cifran en 150 mil el número de venezolanos que en 2016 abandonaron el país para escapar a la escasez de alimentos básicos, así como al aumento descontrolado de la inflación, por encima del 700 por ciento el año pasado, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).